Psicologia economica para Inversores (III): Fases de la toma de decisiones de inversión

La toma de decisiones de inversión es un proceso dinámico y complejo que consta de tres fases o momentos, los cuales no necesariamente son lineales. Durante estas fases, el inversor se encuentra en contacto con diversos aspectos del producto de inversión o la institución que lo comercializa, lo que genera una primera impresión sobre ambos.

En cada una de estas fases, las emociones, el pensamiento y el lenguaje desempeñan un papel crucial en la adopción de decisiones. Además, en cada fase, se presentan ciertos sesgos de comportamiento que es importante que el inversor conozca para mitigar sus consecuencias. Los tres momentos son:

1. Búsqueda de información

El primer momento ocurre cuando el inversor busca activamente información sobre un producto de inversión o la entidad que lo comercializa. Esta fase puede manifestarse a través de búsquedas en Internet, visitas a entidades financieras, anuncios publicitarios o conversaciones con personas. Durante esta fase, el inversor puede verse influenciado por aspectos como los comentarios en foros, redes sociales, la atención al cliente o la publicidad, entre otros.

En esta fase, se presentan varios sesgos habituales, como el sesgo de confirmación (buscar información que confirme las creencias preexistentes), el sesgo de anclaje (quedarse con la primera información recibida), el sesgo de autoridad (dar más peso a la información proveniente de fuentes consideradas autoridades), el sesgo de descuento hiperbólico (dar más importancia a las recompensas inmediatas que a las futuras), el exceso de confianza (sobrevalorar las propias habilidades), el efecto halo (juzgar un producto o entidad en función de una característica destacada) y la prueba social (tomar decisiones basadas en lo que hacen los demás).

El principal riesgo de esta fase es que el inversor procese la información recibida de manera sesgada, lo que puede influir en su decisión sin haber considerado otros datos relevantes.

2. Selección y contratación del producto

En esta fase, el inversor se enfrenta al producto o la entidad seleccionada. Aquí, el inversor continúa condicionado por los sesgos mencionados en la etapa anterior, y se suman el sesgo de aversión a las pérdidas y el sesgo de ilusión de control.

Además, debido a que los seres humanos son propensos al sesgo de aversión a las pérdidas y al descuento hiperbólico, la forma en que se presenta la información en esta etapa es crucial. La decisión del inversor estará influenciada por cómo se le presenten las opciones. La disposición del inversor no será la misma ante la posibilidad de ganar dinero que ante la posibilidad de perderlo.

Estudios demuestran que cuando se les presenta la opción de ganar 500 euros con certeza o la opción de ganar 1000 euros con un 50% de probabilidad, la mayoría de los participantes eligen la opción de los 500 euros. Sin embargo, si las opciones son perder 500 euros con certeza o perder 1000 euros con un 50% de probabilidad, los participantes prefieren correr el riesgo de perder

500 euros adicionales. Aunque el valor esperado de ambas opciones sea el mismo, la disposición a asumir riesgos es diferente cuando se trata de ganancias o pérdidas.

3. Seguimiento del producto

Después de la contratación del producto, el siguiente momento importante para el inversor es monitorear su evolución. En esta fase, los principales sesgos que influyen en el inversor son el sesgo del descuento hiperbólico, el sesgo del statu quo y el sesgo de la falacia del coste hundido.

Por ejemplo, el descuento hiperbólico puede llevar al inversor a deshacer una inversión pensada a largo plazo y adecuada para su perfil debido a una evolución atractiva eventual de los mercados o la aparición de productos financieros más rentables. Esto alteraría los objetivos iniciales y conllevaría costos y riesgos asociados. Además, el inversor puede caer en la falacia del coste hundido, es decir, mantener una inversión con pérdidas continuas y sin posibilidad de recuperación solo porque no tiene la sensación de haber perdido dinero, en lugar de deshacer la inversión para evitar seguir perdiendo más dinero en el futuro.

A continuación, se presenta una tabla resumen con los sesgos más habituales en cada una de estas etapas:

Fase de la toma de decisiones de inversiónSesgos más habituales
Búsqueda de información– Sesgo de confirmación
– Sesgo de anclaje
– Sesgo de autoridad
– Sesgo de descuento hiperbólico
– Sesgo de exceso de confianza
– Efecto halo
– Prueba social
Selección y contratación del producto– Sesgo de confirmación
– Sesgo de autoridad
– Sesgo de descuento hiperbólico
– Sesgo de exceso de confianza
– Efecto halo
– Prueba social
– Sesgo de aversión a las pérdidas
– Ilusión de control
Seguimiento del producto– Sesgo de descuento hiperbólico
– Sesgo del statu quo
– Falacia del coste hundido

Referencia: Guía de CNMV – Psicología económica para inversores

Guia de Psicología económica para Inversores

(I) Concepto y fundamentos básicos de la economía conductual

(II) El Proceso de Toma de Decisiones

(III) Fases de la toma de decisiones de inversión

(IV): Estrategias de mitigación de los sesgos cognitivos

(V): Recomendaciones y consejos


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