¡Atención a fraudes y estafas de inversión!
Existen numerosos tipos de estafas y fraudes financieros, y en los últimos años su incidencia ha aumentado debido a las nuevas tecnologías y las redes sociales. Uno de los términos comúnmente utilizados para describir a estas entidades fraudulentas es el de «chiringuito financiero».
Estas organizaciones se hacen pasar por entidades legítimas que ofrecen servicios de inversión, pero en realidad son estafadores cuyo objetivo principal es apropiarse del capital de sus víctimas. Utilizan canales comerciales similares a los de las entidades legítimas, como el teléfono, el correo electrónico, las páginas web y las redes sociales, pero su forma de actuar es muy diferente.
A diferencia de las empresas autorizadas para ofrecer servicios de inversión, que están reguladas por las normas de los mercados de valores y son sometidas a estrictos controles por parte de los organismos supervisores como la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y el Banco de España, los chiringuitos financieros operan al margen de la legalidad. Además, las víctimas de estos fraudes no cuentan con la protección de los Fondos de Garantía de Inversiones o de Depósitos.
Confiar en un chiringuito financiero es una forma segura de perder capital, ya que estos estafadores no son verdaderos profesionales del mercado financiero y no están sujetos a los mecanismos de protección del inversor establecidos en las leyes.
Antes de invertir, es crucial familiarizarse con los diferentes tipos de estafas y fraudes y comprender cómo operan los chiringuitos financieros. Para obtener más información al respecto, puedes consultar nuestra Guía: Chiringuitos Financieros.
La mejor protección contra un chiringuito financiero es identificarlo como tal. Lo más recomendable es no confiar en ninguna entidad desconocida hasta que se haya verificado que está debidamente autorizada para ofrecer servicios de inversión. La forma más rápida y sencilla de hacerlo es solicitando información a la CNMV.
A continuación, se detallan algunas prácticas que pueden ayudarte a identificar posibles estafas y fraudes:
Servicio denominado «cuentas de trading financiadas»:
Este servicio ofrece la posibilidad de acceder a una cuenta de valores para realizar operaciones de diversa naturaleza, como operaciones bursátiles, Contratos por Diferencia (CFDs), forex, entre otras. La particularidad de estas cuentas es que el usuario no arriesga su propio capital, ya que aparentemente opera con el capital proporcionado por la entidad.
A cambio, se le promete un porcentaje de las ganancias obtenidas. Sin embargo, para acceder a estas cuentas de trading financiadas, el usuario debe realizar un curso que incluye la explicación de las reglas de trading a seguir, así como la superación de pruebas operativas en un entorno simulado y dentro de ciertos parámetros operativos, como una pérdida máxima diaria y un nivel de riesgo determinados.
Este curso requiere el pago previo de una cantidad, que en ocasiones puede ser de varios miles de euros. Existen riesgos asociados a la contratación de estos cursos, como el fraude o el engaño en cuanto a la posibilidad real de acceder a las cuentas de trading financiadas. Además, la impartición de estos cursos o la apertura de dichas cuentas no están sujetas a la supervisión de la CNMV.
Suplantación de identidad de entidades autorizadas:
Algunas empresas no autorizadas utilizan los datos identificativos de empresas legítimas y registradas en la CNMV para confundir a los inversores y dar una apariencia de legalidad. Estos chiringuitos financieros utilizan ilegítimamente, incluso en sus páginas web, elementos identificativos idénticos o muy similares a los de empresas debidamente autorizadas e inscritas.
Ante ofertas de productos financieros, es importante verificar los datos de la entidad, como su denominación social, marca comercial, sede y direcciones postales, dominio y dirección web, o número de registro en el organismo supervisor. Rechaza ofertas inesperadas hasta que puedas comprobar que provienen de entidades debidamente inscritas en la CNMV.
Existen empresas y/o sitios web identificados en el registro de la CNMV con la palabra «clon» que no tienen ninguna vinculación con las entidades autorizadas a las que suplantan la identidad. Es fundamental verificar los datos de la entidad siempre a través de la página web de la CNMV, y no a través de enlaces en correos electrónicos o en el sitio web de la empresa que te ofrece una inversión.
Siempre es importante estar alerta y tomar precauciones antes de realizar cualquier tipo de inversión. No dudes en buscar asesoramiento financiero profesional y consultar fuentes confiables antes de tomar decisiones financieras importantes.
Nuevas estrategias informáticas
Las entidades no autorizadas utilizan herramientas informáticas para llevar a cabo tácticas fraudulentas que pueden resultar en importantes pérdidas para los inversores. Estos chiringuitos financieros se conectan a los dispositivos de los inversores y obtienen datos confidenciales, como códigos de acceso o contraseñas. Posteriormente, utilizan esta información para operar en las cuentas de valores de los inversores sin su consentimiento explícito.
Para protegerte de estos fraudes, se recomienda seguir estas medidas:
- No compartas tus claves de acceso a cuentas bancarias y de valores con terceros.
- No permitas el acceso remoto a tus dispositivos informáticos.
- No inicies sesión para operar con tus cuentas bancarias y de valores mientras haya un tercero conectado.
Actividad de recovery room
El fraude de la «recovery room» es realizado por empresas que se hacen pasar por entidades que ayudan a las personas que han sido víctimas de chiringuitos financieros a recuperar sus pérdidas o recomprar acciones o valores adquiridos a través de empresas no autorizadas. Estas empresas pueden estar relacionadas con el chiringuito financiero original que cometió el fraude o pueden haber adquirido listas de personas afectadas.
Al recibir estas ofertas sin haberlas solicitado, debes tener en cuenta lo siguiente:
- Ten en cuenta que pueden intentar que inviertas más dinero o que vendan tus datos a otras empresas.
- Identifica los indicios de fraude: si la empresa te pide dinero por adelantado en concepto de honorarios o impuestos antes de prestarte el servicio o de recomprar acciones, es probable que se trate de una «recovery room».
- Desconfía si te contactan en nombre de la CNMV para recuperar tus pérdidas. La CNMV nunca contactará directamente a los posibles afectados ni autorizará el uso de su identidad o imagen corporativa con ese fin.
Phishing, pharming, smishing y vishing
Aunque no se trate estrictamente de chiringuitos financieros, es importante mencionar las estafas de phishing, pharming, smishing y vishing, ya que representan un peligro frecuente.
- Phishing: Consiste en recibir correos electrónicos falsos que aparentan ser de entidades financieras reconocidas y solicitan al destinatario que proporcione sus claves personales de acceso por motivos de seguridad. Estos mensajes suelen dirigir al usuario a una página web que replica la auténtica entidad, pero con el objetivo de obtener las claves y disponer de los fondos del titular. Es fundamental recordar que ninguna entidad autorizada solicitará nunca a sus clientes información personal ni claves completas a través de medios tan poco confidenciales como el correo electrónico o el teléfono.
- Pharming: En esta táctica, los delincuentes logran que las páginas visitadas no correspondan a las auténticas, sino a réplicas creadas para recopilar datos confidenciales. Estas réplicas tienen un aspecto similar al de la página original, y el usuario introduce sus datos confidenciales sin sospechar que se los está enviando a un delincuente.
- Smishing: Se refiere a los mensajes de texto fraudulentos que suplantan la identidad de entidades financieras. El objetivo es dirigir a la víctima a una página web falsa que simula ser la legítima, con el fin de robar las credenciales de acceso al servicio de banca en línea e información bancaria.
- Vishing: Es un fraude que busca obtener datos personales y bancarios a través de una llamada telefónica, donde los estafadores se hacen pasar por empleados de entidades financieras u otras figuras de confianza.
Para protegerte contra estas estafas, se recomienda:
- No confiar nunca tu información personal o confidencial a personas o empresas desconocidas.
- Eliminar todos los correos electrónicos que soliciten información confidencial.
- Si la solicitud parece legítima, utiliza un número de teléfono establecido para verificarla.
- No acceder a tu entidad a través de enlaces, sino escribiendo la dirección URL directamente en la barra de direcciones.
- Si es posible, instalar una solución antiphishing o antipharming en tu ordenador.
Recuerda que siempre es importante mantenerse alerta y tomar precauciones antes de realizar cualquier tipo de inversión o proporcionar información confidencial. Siempre busca asesoramiento financiero profesional y consulta fuentes confiables antes de tomar decisiones financieras importantes.

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