Guia de Bolsa: El momento de INVERTIR

En el momento de invertir

Una vez que tengas claro tu perfil de inversor, comprendas bien los riesgos y características de la renta variable y decidas que quieres empezar a invertir, los siguientes pasos a seguir serán:

  1. Elegir un intermediario.
  2. Abrir una cuenta de valores con un intermediario.
  3. Transmitir las órdenes de compra y venta al intermediario.

1. Elegir un intermediario

1.1 Entidades que pueden actuar de intermediarios financieros

Los inversores no pueden acudir directamente al mercado. Para operar en bolsa es necesario tramitar las órdenes a través de un intermediario financiero autorizado. Lo habitual es contratar los servicios de inversión a través de entidades de crédito (banco, caja de ahorros o cooperativa de crédito), pero también se puede operar a través de una «empresa de servicios de inversión» (ESI), entre las que se encuentran las sociedades y agencias de valores.

A la hora de elegir un intermediario financiero, lo más importante es asegurarse de que está registrado en la CNMV y autorizado para prestar servicios de inversión. Lo más fácil es consultar esta información en los Registros Oficiales de la CNMV.

Se trata de un buscador online que permite encontrar una entidad por su nombre o por tipo de empresa de servicios de inversión. Proporciona información detallada sobre cada entidad registrada, como sus administradores, socios, cuentas anuales, agentes y su programa de actividades, es decir, los servicios y actividades de inversión y los servicios auxiliares que están autorizadas a prestar. Nunca entregues dinero a un intermediario sin haber comprobado que está debidamente autorizado y registrado en la CNMV.

1.2 Servicios de inversión

Los principales servicios que ofrecen las empresas de servicios de inversión son:

  • Recepción y transmisión de órdenes de clientes (intermediación).
  • Gestión discrecional de carteras.
  • Asesoramiento en materia de inversión.

En esta guía, nos vamos a limitar a describir el servicio de recepción y transmisión de órdenes de clientes (también llamado servicio de intermediación o de compraventa). Todos los inversores requieren este servicio para realizar la compra de acciones. El intermediario que presta este servicio recibe y transmite las órdenes de compra y venta, siguiendo las instrucciones de sus clientes. No emite recomendaciones personalizadas. Los intermediarios que prestan este servicio por cuenta de sus clientes también se llaman «brokers», por su nombre en inglés. Para utilizar este servicio, el inversor debe dar instrucciones claras y precisas sobre el valor que quiere vender o comprar y especificar otras condiciones relacionadas con el precio objetivo, volumen y plazo. La complejidad de los mercados y de las características de los productos financieros hace que muchos inversores prefieran acudir a intermediarios que les ofrecen un servicio de gestión discrecional de carteras o asesoramiento en materia de inversión. Estos servicios pueden prestarlos las entidades de crédito y las empresas de servicios de inversión autorizadas para ello.

1.4.2 Después de operar:

Los intermediarios tienen la obligación de proporcionarte la información mínima necesaria para que puedas seguir la evolución de tus inversiones. Esta información es muy importante y debes asegurarte de leerla y entenderla. Solo así sabrás si conviene seguir con la inversión o tomar otras decisiones.

Una vez ejecutada una orden de compraventa, deberás recibir una confirmación, antes del día siguiente al que se produjo la ejecución, como regla general, con información sobre las condiciones en las que se ha llevado a cabo. Esto incluye el importe, fecha y hora de ejecución, tipo de orden, identificación del centro de ejecución y del instrumento financiero, y suma total de las comisiones y gastos repercutidos. También puedes solicitar un desglose detallado de dichos gastos y comisiones.

1.4.3 En todo momento:

Durante toda la relación que mantienes con tu intermediario, la entidad evitará perjudicarte por conflictos de interés y te deberá informar sobre la entidad depositaria que custodiará tus inversiones y sobre los fondos de garantía a los que está adherida y sus coberturas en caso de insolvencia. Además, deberá atender tus reclamaciones.

El FOGAIN es el Fondo de Garantía de Inversiones. Asegura a los clientes de una entidad adherida (ESI, con la excepción de las empresas de asesoramiento financiero) la recuperación del efectivo y los instrumentos financieros entregados a la entidad y que esta posea, administre o gestione por cuenta del inversor, con un máximo de 100 000 euros por inversor, cuando la entidad no pueda restituirlos debido a determinadas situaciones de insolvencia.

Para las entidades de crédito, existe el fondo de garantía de depósitos (FOGADE), que ofrece garantías equivalentes a los clientes de dichas entidades.

2.2 Abrir una cuenta de valores:

Cuando hayas elegido un intermediario, tendrás que firmar el correspondiente contrato de custodia y administración y abrir una cuenta de valores.

Una cuenta de valores es el instrumento básico para la compra y venta de acciones. Al abrir esta cuenta, se establece un acuerdo entre el titular y el intermediario financiero, que queda autorizado para custodiar y administrar los valores del cliente, los cuales se depositarán en esta cuenta de valores.

La cuenta de valores deberá estar asociada a una cuenta corriente, de la cual se extraerá el dinero necesario para la compra de títulos y otras operaciones financieras, el pago de comisiones y gastos, etc., y donde se ingresarán los rendimientos de posibles ventas o el cobro de dividendos.

La entidad depositaria que realiza la custodia y administración de valores está obligada a mantener al día las posiciones del cliente, facilitarle el ejercicio de los derechos que se deriven de la tenencia de la cartera e informarle de las operaciones que requieran sus instrucciones.

Debes exigir a tu depositario el envío de información periódica sobre el estado de tus inversiones y los gastos originados por su mantenimiento, sin perjuicio de tu derecho a recibir información puntual de cada liquidación por las operaciones realizadas o los servicios prestados.

Antes de abrir una cuenta de valores, pregunta por las condiciones económicas u otros aspectos relevantes que pueda tener.

¡Atención! Operativa apalancada:

Muchos brókers ofrecen cuentas de valores que permiten operar a corto plazo con apalancamiento, es decir, desembolsando solo una parte del valor total de la operación y utilizando crédito para el resto. De este modo, el inversor puede invertir pagando solo una parte del precio de los valores, sin tener que desembolsar su precio total. Cuanto mayor sea el importe del dinero prestado en relación al capital propio utilizado, mayor será el apalancamiento de la operación.

Si la inversión sale bien, el inversor obtiene una rentabilidad muy alta en relación al capital propio invertido, lo que le permitirá devolver el dinero prestado y pagar los intereses. Pero si la operación se tuerce, podría perder el capital propio invertido y además encontrarse con una deuda pendiente importante. Es decir, el apalancamiento ofrece la posibilidad de obtener más beneficios, pero también más pérdidas.

Las operaciones con apalancamiento tienen un nivel de riesgo muy alto y, por lo tanto, solo son adecuadas para inversores muy experimentados en los mercados financieros y conocedores de los riesgos asumidos. Para inversores minoristas sin grandes conocimientos, experiencia y capacidad para asumir pérdidas, se desaconseja realizar operaciones apalancadas.

1.3 Transmitir órdenes de compra y venta:

1.3.1 Órdenes de valores

Ya has elegido un intermediario autorizado y has abierto una cuenta de valores y depositado el efectivo suficiente.

¡Ha llegado el momento de dar tu orden de compra!

En sentido amplio, una orden es el mandato o instrucción que el inversor traslada a su intermediario, con el fin de comprar o vender instrumentos financieros como acciones, bonos, ETF, etc.

3.2 Canales para transmitir una orden al intermediario:

Los inversores tienen diferentes opciones para transmitir órdenes a sus intermediarios:

  1. En persona: Puedes acudir personalmente a la oficina del intermediario financiero y firmar una orden en la que se detallan los términos de la misma.
  2. Por teléfono: Puedes realizar la transmisión de la orden a través de una llamada telefónica. Esto puede ser a través de un servicio contratado, como la banca en línea, donde se verifica tu identidad mediante un sistema de claves.
  3. Por medios electrónicos: La mayoría de los brokers ofrecen plataformas en línea para la transmisión de órdenes. Este canal ha ganado mucha popularidad debido a su comodidad y flexibilidad. Con un software y un dispositivo electrónico (como un ordenador o dispositivo móvil), puedes operar desde cualquier lugar y en cualquier momento. Este canal también tiende a tener costos más bajos. Además, las plataformas en línea suelen ofrecer herramientas que ayudan en la toma de decisiones de inversión, como consultas de cotizaciones en tiempo real, gráficos, comparativas de valores, fijación de objetivos, alarmas, ratios, simulaciones y tutoriales de formación.

Aunque los canales electrónicos ofrecen ventajas, es importante tener precauciones adicionales debido a los riesgos de ciberseguridad. Las entidades autorizadas deben tener los medios y capacidades técnicas adecuadas para garantizar la seguridad y confidencialidad de las transacciones. Es importante proteger los datos personales, utilizar contraseñas robustas que no se compartan con terceros, operar solo a través de conexiones seguras, evitar URL sospechosas y nunca hacer clic en enlaces de correo electrónico para confirmar datos personales (phishing), entre otras medidas.

3.3 Transmisión y tipos de órdenes:

Una vez que el intermediario verifique e introduzca la orden en el mercado, se desencadena un proceso de ejecución y confirmación muy rápido. La mayor parte de la negociación en el mercado bursátil español se realiza a través del Sistema de Interconexión Bursátil Español (SIBE), que conecta las cuatro bolsas españolas (Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia). La información sobre las negociaciones y los precios de compra y venta se difunden automáticamente en tiempo real a través de esta plataforma.

El sistema informático busca una contrapartida de signo contrario (compra o venta) para la orden. Dependiendo del tipo y las condiciones de la orden, y de la situación del mercado, pueden ocurrir los siguientes escenarios:

  • La orden se ejecuta de forma instantánea.
  • La orden se mantiene en el libro de órdenes a la espera de una contrapartida.
  • No es posible introducir la orden en ese momento.

Los tipos de órdenes más comunes entre los inversores particulares son:

Órdenes limitadas: En estas órdenes se establece un precio máximo para la compra y un precio mínimo para la venta. La orden de compra solo se ejecutará a un precio igual o inferior al fijado, mientras que la orden de venta se ejecutará a un precio igual o superior. Una orden limitada se ejecuta, total o parcialmente, de forma inmediata si se encuentra una contr

apartida a ese precio o mejor. Si no hay contrapartida o la que existe no proporciona un volumen suficiente, la orden o la parte restante de la misma permanece en el libro de órdenes a la espera de contrapartida. Este tipo de orden es más conveniente cuando se desea asegurar un precio y no se prioriza la rapidez de ejecución.

Órdenes de mercado: En estas órdenes no se especifica un límite de precio, por lo que se negocia al mejor precio ofrecido por la contraparte en el momento en que se introduce la orden. El riesgo de este tipo de órdenes es que no se controla el precio de ejecución. Si no se puede ejecutar en su totalidad al mejor precio disponible, la orden se seguirá ejecutando en los siguientes precios ofrecidos, en tantos tramos como sea necesario hasta completarla.

Órdenes por lo mejor: Estas órdenes se introducen sin un precio específico. La negociación se realiza al mejor precio de contrapartida en el momento en que se introduce la orden. Si no hay suficiente volumen disponible al mejor precio para completar la orden, la parte no satisfecha queda limitada a ese precio y no se puede cruzar a un precio más desfavorable. Este tipo de orden se utiliza cuando se desea asegurar una ejecución inmediata pero también se desea tener cierto control sobre el precio, evitando que la orden se ejecute a varios precios.

Liquidación y compensación de las órdenes: La liquidación y compensación es el proceso de intercambio de valores y efectivo que sigue a toda operación de mercado. En España, este proceso es llevado a cabo por Iberclear, la entidad encargada de la liquidación y compensación de operaciones bursátiles. Dos días después de la fecha de negociación (D+2), se realiza la inscripción del cambio de titularidad de los valores como consecuencia de la compraventa.

1.4 Cómo tomar decisiones de compraventa de acciones

1.4.1 Selección de acciones

Hemos visto el proceso para transmitir órdenes de valores al intermediario, pero ¿cómo se llega a esas decisiones de compra y venta? Hay muchísimas empresas que cotizan en bolsa, desde grandes compañías conocidas y consolidadas hasta start-ups con productos todavía desconocidos para el público en general. Puede resultar difícil seleccionar una o varias en las que invertir.

Los inversores particulares no necesitan ser expertos en mercados financieros para empezar a invertir en acciones, pero sí deben conocer las respuestas a las siguientes preguntas:

  • ¿Qué riesgo asumo y cómo podría reducirlo?
  • ¿La empresa paga dividendos? ¿Con qué frecuencia?
  • ¿La empresa tiene buenas previsiones de crecimiento y beneficios? ¿Has consultado y/o analizado la información financiera y no financiera de la empresa?
  • ¿Qué circunstancias tendrían que ocurrir para que suba la cotización de las acciones?
  • ¿Qué pasa si necesito el dinero antes de lo previsto?
  • ¿Qué gastos y comisiones tendré que pagar?
  • ¿Cómo encaja esta inversión en mis objetivos financieros?

Nunca es aconsejable invertir dinero sin comprender las características y riesgos de la operación. Tu perfil de inversor (dinero disponible, objetivos financieros, horizonte temporal y tolerancia al riesgo) debe guiarte en tus decisiones.

Tampoco debes seleccionar acciones comparando únicamente sus rentabilidades históricas. El pasado no es ninguna garantía de rentabilidad futura. Ten en cuenta que esta clasificación, muy general, es solo una de las clasificaciones posibles. También se distingue entre sectores de actividad, regiones geográficas, etc.

Y recuerda que la inversión en renta variable siempre conlleva riesgo.

1.4.2 La importancia de diversificar

Se conoce como riesgo de concentración la posibilidad de sufrir pérdidas por invertir una proporción demasiado elevada del dinero disponible en un solo activo o tipo de activo. Un ejemplo sería invertir todo el dinero en acciones de una sola sociedad o en acciones de varias empresas que pertenecen al mismo sector de actividad. Este riesgo también se conoce como falta de diversificación.

La diversificación como estrategia de inversión se basa en la idea de que es menos arriesgado comprar un poco de muchas cosas que mucha cantidad de una sola cosa. Diversificar consiste en repartir el dinero entre varias inversiones distintas. Así, las posibles pérdidas de unas inversiones podrían compensarse con las ganancias de otras. Diversificar significa «no poner todos los huevos en la misma cesta» y mantener una cartera con activos con distintos niveles de riesgo y rentabilidad potencial, de distintos sectores de actividad (industria, servicios, alimentación, nuevas tecnologías, banca, energía, construcción, etc.), distintas zonas geográficas, etc.

La diversificación es una estrategia importante para gestionar el riesgo, aunque nunca lo elimina.

1.4.3 El análisis bursátil

Los analistas utilizan diversos métodos para intentar predecir el comportamiento del precio de

las acciones y así facilitar la toma de decisiones de inversión. Dos de estos métodos son el análisis fundamental y el análisis técnico. No se pretende en este apartado profundizar en estas metodologías, sino simplemente darlas a conocer por si hay inversores que desean buscar más información.

El análisis fundamental se basa en la creencia de que lo que determina la evolución de los precios en los mercados es la situación intrínseca de las empresas y de la economía. Por tanto, se realizan valoraciones de las compañías a partir de información económico-financiera disponible (cuentas anuales, noticias, perspectivas del sector, indicadores macroeconómicos, etc.). A partir de un análisis del entorno y unos ratios clave, se intenta calcular el valor teórico de una acción y compararlo con el valor del mercado para descubrir si en algún momento el precio de las acciones podría estar infravalorado.

El análisis técnico no tiene en cuenta los datos internos de las compañías, ni los indicadores macroeconómicos generales. Se utilizan charts o gráficas que representan la evolución pasada de los precios. Sobre estos se trazan figuras con las que se intenta identificar una pauta de comportamiento, para poder predecir la evolución futura de los precios y así determinar el mejor momento para comprar o vender un determinado valor.

Recuerda que nadie sabe con certeza lo que ocurrirá en los mercados. No existen fórmulas exactas ni estrategias infalibles. Hasta los profesionales de bolsa con muchos años de experiencia y estudios se equivocan.

1.4.4 Los fondos cotizados (ETF) – una alternativa a la inversión en acciones

Una alternativa a tener que analizar y seleccionar acciones individuales es invertir en fondos de inversión cotizados. Los fondos cotizados, conocidos como ETF por su nombre en inglés «exchange traded funds», funcionan en parte como fondos de inversión y en parte como acciones cotizadas. Su política de inversión consiste en reproducir un índice. Por ejemplo, un ETF que reproduce el Ibex35 invierte el patrimonio del fondo en acciones de las mismas empresas que componen el Ibex35, y en las mismas proporciones. Así, la rentabilidad del fondo replica la rentabilidad del índice.

Las participaciones de estos fondos se negocian en las bolsas de valores como si se tratara de acciones, con las consiguientes ventajas de liquidez, transparencia e inmediatez. Una de las grandes ventajas para el inversor particular es la diversificación. Los ETF ofrecen la posibilidad de participar en la evolución de los principales mercados sin necesidad de invertir en cada uno de los valores que integran los índices de referencia.

Además de la eventual obtención de rentabilidad a través de plusvalías, los partícipes en ETF cuentan con la posibilidad de recibir dividendos (prácticamente inexistentes en los fondos tradicionales).

La inversión en ETF está sujeta a los gastos por la administración y depósito de las participaciones, aunque generalmente son más reducidos que los de los fondos de inversión tradicionales. Además, dado que la compra y venta de participaciones se realiza en bolsa, el inversor debe asumir las comisiones establecidas por el intermediario para esta operativa, así como los corretajes y cánones de bolsa.

1.4.5 La inversión a largo plazo

Uno de los desafíos más difíciles al operar en bolsa es saber cuál es el momento más oportuno para comprar y vender. Los inversores buscan comprar barato (cuando la cotización de las acciones baja) y vender cuando la cotización está alta. Pero esto es mucho más difícil de lo que parece. Los precios en los mercados fluctúan constantemente por una variedad de razones, algunas previsibles y otras no. Dos inversores podrían invertir la misma cantidad en el mismo producto, uno en un día y otro unos días después. Dependiendo del mercado, uno de ellos podría obtener ganancias y el otro, pérdidas. Incluso los gestores profesionales más expertos no aciertan siempre.

Los inversores especulativos operan a corto plazo, incluso compran y venden en el mismo día, con la expectativa de obtener beneficios rápidos, aunque sean de pequeño importe. Estas prácticas, a veces llamadas «trading intradía» o «trading interdiario», requieren un seguimiento atento y constante de los mercados, ya que se trata de aprovechar pequeñas diferencias en los precios. Es una forma muy arriesgada de invertir y no es aconsejable para inversores particulares sin grandes conocimientos o tiempo para dedicar.

Para la mayoría de los inversores minoristas, es mucho más aconsejable concebir la inversión como una estrategia a medio o largo plazo, lo que reduce el

riesgo de precio. Además, las decisiones que se tomen estarán más meditadas y basadas en criterios más objetivos.

1.4.6 Los sesgos cognitivos y las decisiones de inversión

A la hora de tomar decisiones de inversión, lo más importante es contar con la información adecuada sobre el producto financiero que deseamos contratar. Además de eso, es conveniente tener en cuenta los mecanismos psicológicos que intervienen en esa decisión, es decir, qué procesos mentales se siguen en la toma de decisiones de inversión y qué errores o sesgos de nuestro modo de pensamiento pueden influir en ellas.

Aunque muchos de los sesgos son relevantes y afectan a los inversores a la hora de tomar decisiones de inversión, uno de los más importantes hoy en día es el sesgo de autoridad.

El sesgo de autoridad es la tendencia a sobreestimar las opiniones de determinadas personas por el mero hecho de ser quienes son. Los expertos, por definición, tienen mayor conocimiento sobre un tema concreto que los demás, por lo que es lógico dar peso a sus opiniones sobre dicho tema.

Se convierte en sesgo cuando sobrevaloramos sus opiniones sobre temas fuera de su campo de especialidad. Una estrella de cine puede ser buena actriz, pero no por eso debemos valorar más su opinión política ni seguir sus consejos de inversión.

Hay que tener cuidado con el marketing de influencers y los testimonios de gente famosa. Algunos influencers (finfluencers) ofrecen información y sugerencias sobre inversión a través de canales como YouTube, Instagram, Facebook, Twitter, Spotify y páginas web. Pero también ofrecen servicios de formación, cursos o reuniones para tratar temas de inversión para su comunidad de suscriptores. En algunos casos, los finfluencers recomiendan a los seguidores que se hagan clientes de una determinada empresa de servicios de inversión, normalmente a través de programas de afiliados.

A la hora de tomar decisiones de inversión, hay que aprender a pensar y analizar de forma independiente. Nunca tomes decisiones de inversión basadas únicamente en recomendaciones de celebridades o influencers. Si buscas consejo financiero, utiliza los servicios de profesionales especializados y autorizados para ello.

Es importante que te informes y conozcas los sesgos que afectan al proceso de toma de decisiones y seas consciente de que nadie está exento de ellos.


Publicado

en

por

Etiquetas:

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *